La polaca Partyka Natalia, que compite con un solo brazo, durante su partido ante la alemana Wu Jiaduo.

La polaca Partyka Natalia, que compite con un solo brazo, durante su partido ante la alemana Wu Jiaduo.

Imagen de múltiples exposiciones que muestra a los saltadores alemanes Sascha Klein (izq) y Patrick Hausding durante la competición de salto sincronizado desde la plataforma de 10 metros.

Los alemanes Patrick Hausding y Sascha Klein, en un espectacular salto en trampolín de 10 metros.

Ara Abrahamian, luchador sueco en el torneo de lucha grecorromana de los Juegos Olímpicos de Pekín, categoría de 84 kilos y medalla de plata en Atenas 2004, se negó a coger la medalla de bronce que había conquistado y la dejó en el suelo como medida de protesta por lo que consideraba un arbitraje nefasto contra sus intereses en el combate de semifinales ante el italiano Andrea Minguzzi, que más tarde lograría la medalla de oro.

El sueco, subió con evidente enfado al podio, donde empezó a protestar y tras recibir la medalla la dejó en el centro del círculo de combate, antes de irse levantando el puño.
Perdió el combate de semifinales ante el transalpino por una polémica decisión de los jueces. Posteriormente se impuso al francés Melonin Noumonvi en la lucha por el bronce, pero en la recogida de los metales protestó de esta forma y ante la sorpresa del público y la organización.
Abrahamian cree que venció en semifinales al italiano Andrea Minguzzi, el ganador de la medalla de oro, pero el combate le fue concedido al italiano. El sueco se impuso en la repesca para acabar ganando una de las medallas de bronce junto al turco Nazmi Avluca.

El haltera húngaro Janos Baranyai tuvo que ser trasladado rápidamente al hospital con una aparatosa dislocación de su codo derecho, sufrida durante la modalidad de arrancada de la categoría de 77 kilos.
Trataba de levantar 148 kilos cuando su codo cedió y se dislocó. El atleta cayó inmediatamente al suelo gritando y llorando de dolor.
Fuente Periódico el Mundo
La rusa Paderina y la georgiana Salukvadze, plata y bronce respectivamente se fundieron en un abrazo entre lágrimas debido al actual conflicto político entre estos dos países. Los equipos Olímpicos de Rusia y Georgia han decidido permanecer en los Juegos de Pekín a pesar de la situación que está teniendo lugar en el Cáucaso.
Algunos años atrás, en las Olimpiadas Especiales de Seattle, nueve participantes, todos con deficiencias mentales o físicas, se alinearon para dar la largada de una carrera de 100 metros planos.
Al sonar la señal, todos salieron, no exactamente a toda velocidad, pero con la voluntad de dar lo mejor de sí, terminar la carrera y ganar. Todos, con la excepción de un muchacho que tropezó, cayó al piso y comenzó a llorar.
Los otros ocho escucharon el llanto. Disminuyeron el paso y miraron hacia atrás. Entonces, todos ellos se detuvieron y dieron la vuelta.
Una de las muchachas, con Síndrome de Dawn, se agachó, le dió un beso al muchacho y le dijo: “Pronto, ahora te vas a sanar”.
Y todos los nueve competidores se tomaron de las manos y caminaron juntos hasta la meta.
El estadio entero se puso de pie y los aplausos duraron varios minutos. Y las personas que estaban allí continúan repitiendo esa historia hasta hoy.
Tal vez los atletas eran deficientes mentales… Pero con seguridad no eran deficientes en sensibilidad…¿Por qué? Porque, allá en el fondo, todos sabemos que lo que importa en esta vida es más que ser un ganador solitario.
Lo que importa en esta vida es ayudar a los otros a vencer, aunque esto signifique disminuir el paso y cambiar el rumbo.