La niña de Vietnam (Kim Phuc – La fuerza del perdón)

Kim Phuc es la niña de la foto. El 8 de junio de 1972, cuando su aldea de Tran Bang (Vietnam del Sur) fue bombardeada, tenía 9 años. Abrasada por el napalm, se echó a correr por la carretera, aullando de miedo y dolor. Todo el horror de la guerra quedó captado en esta fotografía de Nick Ut, reportero gráfico de la agencia Associated Press, y su difusión en el mundo entero contribuyó a poner un término al conflicto de Vietnam.

Kim Phuc tiene hoy 38 años y vive en Canadá con su esposo e hijos. Aunque su cuerpo quedó marcado para siempre con los estigmas visibles e invisibles del napalm, ha perdonado a los que se los infligieron. En un acto conmemorativo de la guerra del Vietnam celebrado en Washington dijo a los ex combatientes presentes que, si un día se encontrase cara a cara con el piloto que lanzó la bomba, le diría: “Ya que no se puede cambiar la historia, tratemos de hacer cuanto podamos por promover la paz”. Dicho y hecho: Kim Phuc tuvo el gesto de abrazar a John Plummer, uno de los asistentes al acto que intervino en la coordinación del bombardeo de Trang Bang.

Kim Phuc es actualmente una de más fervientes militantes por la paz mundial, la no violencia, la tolerancia, el diálogo y la ayuda mutua. En su calidad de Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO, se esfuerza sin descanso por promover el objetivo señalado en el preámbulo de la Constitución de la Organización: “Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz “.

A pesar de sus terribles heridas, ha llegado a ser capaz de perdonar a los que se las infligieron. ¿Cómo lo ha logrado?
Cuando me quemé en 1972, tenía 9 años. Mi casa estaba en medio del sitio donde cayeron cuatro bombas de napalm, que alcanza una temperatura de 800º a 1200º, es decir, unas 8 a 12 veces más elevada que la del agua hirviendo. El 65% de mi cuerpo quedó abrasado y tuvieron que practicarme injertos en el 35% de la piel, pero mi rostro y mis manos quedaron intactos, sin cicatriz alguna. Las bombas no me destruyeron por completo como lo hicieron con familiares y amigos.
Más tarde empecé a soñar con llegar a ser médico para salvarles la vida a los demás, tal como habían hecho los que me atendieron durante los 14 meses interminables que pasé en el hospital. Cuando salí de él, quise proseguir a toda costa mis estudios pese a las heridas y a los espantosos dolores de cabeza que padecía. Era muy difícil. Como mis padres no tenían bastante dinero para medicinas, mi madre compraba trozos de hielo y me los ponía en la cabeza para calmar mis dolores, mientras que mi padre me daba ungüentos hechos con plantas conocidas por sus propiedades curativas.

Desde 1997 es Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO: Quiero que mi experiencia sirva a los demás. Fui quemada por culpa de la guerra y, hoy en día, quiero alentar a las personas a que se amen y ayuden entre sí. Tenemos que aprender cómo ser más tolerantes, estar atentos a las personas, escucharlas, salir de ensimismamiento y ayudar a los demás, en vez de dejarnos llevar por la ira y el odio que sólo engendran deseo de venganza y violencia estériles. La guerra sólo trae consigo padecimientos. Por eso enseño a la niñita de la foto, porque su imagen es el relato de mi vida y de las consecuencias que en ella tuvo la guerra. No hay padres en el mundo que quieran que vuelva a ocurrir lo que se ve en la foto. Desearía transmitirles lo que he aprendido a valorar: He vivido la guerra y sé cuán inapreciable es la paz. He sufrido mi dolor y sé lo que vale el amor cuando uno desea curarse. He experimentado odio y sé cuál es la fuerza del perdón. Hoy, como estoy en vida y vivo sin odio ni ánimo de venganza, puedo decir a los que causaron mi sufrimiento: “¡Os doy mi perdón!” No hay otro medio para preservar la paz y poder hablar de tolerancia y no violencia.

Leer aquí entrevista completa

Gracias JJ

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6 comentarios to “La niña de Vietnam (Kim Phuc – La fuerza del perdón)”

  1. La vecina del primero Says:

    “Imagina que hay una guerra y nadie va”.

    ¡Feliz Año!

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  2. celia Says:

    Dios mio, el video es muy impactante, me duele el alma al ver esto, siento mucho dolor mucha trizteza.

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  3. Celia Says:

    Felicidades Kim Phuc, eres una mujer valiente y fuerte, realmente eres un ejemplo.

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  4. Leslie Harley Says:

    Kim: escuche a un predicador decir: no te preguntes cuan grande es tu herida, preguntate cuan grande es el poder de Dios que mora en ti. Al mirar tu perdon veo a Dios en tu vida, hace que El sea real y magnifico a la vista de todos. Gracias por glorificar el nombre de Dios de una manera tan honesta y llena del autentico amor por los enemigos.

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  5. Oriana Miranda Says:

    Me pesa de todo corazon lo que le paso a tu pais, Kim Phuc, y me alegro muuchooo que hubieses logrado sobrevivir, pues eres un simbolo de perdon absoluto, esperemos que todas las personas logren llegar a ser como TU!

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  6. Laura Prieto Perez Says:

    Kim siento el Amor de Dios en mi corazón al conocer tu testimonio solo EL te pudo quitar el dolor y convertirlo en perdón., con esto me puse a pensar cuantas veces guarde rencor, por insignificantes cosas que me han sucedido en la vida eres un ejemplo que Jesús esta en tu corazón sigue adelante DTB:

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